Cuaderno de bitacora: anexos quinta reunión

por Diana Ochoa

EJERCICIO PARA CONTAR DE MANERA DIFERENTE ¿CUALES SON LOS VALORES QUE ME DIRECCIONAN?

– ¿Cuales son tus habilidades personales, tus cualidades?
– ¿En que terrenos o ámbitos te sientes más confiad@?
– ¿Con cuales actividades te sientes más cómod@?
-¿Que actividades ” satisfactorias” estas dejando de practicar para atender las más “importantes”?
– ¿Hasta que punto son “importantes” tus actividades “importantes”?
– ¿De que manera practicar lo “satisfactorio” te puede ayudar a conseguir lo “importante”?
– ¿De que modo el logro de lo “importante” podría resultarte satisfactorio?
– ¿Cuándo fue la última vez que experimentaste la satisfacción de “HACER”-“APRENDER”-“DE RELACIONARTE, AYUDAR, SERVIR”-“DE ESTAR  EN CONTACTO CON LA NATURALEZA. MOVERTE, EJERCITAR TU CUERPO.?
– ¿De que manera podrás incluir en tu vida habitual algunas de las posibilidades anteriores u otras que se te ocurran?
LO PROMETIDO QUE LEÍMOS EN LA REUNIÓN  DE ” a palabra limpia” . Así se busca en Facebook y encontrarán otros contenidos muy buenos.
“Para nosotros los graduandos:
Estoy viendo al país en tres días.
Mi acto de grado es el jueves, se supone que mañana iba a ser mi misa, pero el país está como sabemos y la cancelaron hoy.
Me atrevo a decir que el 70% de nosotros está entre deprimido y molesto, no por la cancelación, si no por sentirnos tan mal cuando deberíamos sentirnos orgullosos y alegres por nuestra graduación, creo que nos da rabia sentir cómo la alegría se convierte en culpa, cómo unas birras después de 5 años (o más) de dedicación pueden parecer una ofensa a todo lo que se vive. 
Estamos partidos por la mitad porque queremos celebrar que lo logramos a pesar de tanto, pero queremos también decir que no nos importa haberlo logrado si el país se nos está desmoronando. 
Me voy a permitir hacer una pataleta por todos los graduandos, porque tenemos tieeeempo sin hacer ninguna: Nadie nos entiende y nadie puede hacerlo, ni padres, ni hermanos, ni novios, nadie, nadie sabe lo que sentimos excepto nosotros. Nadie que no lo haya vivido sabe lo que se siente que este evento que muchos han estado planificando desde hace meses, se convierta en un estrés, en culpa, en tristeza.
Y este “nadie me entiende” me lleva al país, en el que ninguno de nosotros entiende al otro porque no está en su pellejo, en el que no nos sensibilizamos, en el que creemos que conocemos los padecimientos de los demás cuando no nos hemos dado el tiempo para experimentarlos junto a ellos.
Oscilo entre el optimismo y la tristeza, entre la rabia y las carcajadas, entre la celebración y el duelo. Y lo que determina esos sube y baja positivos y negativos es el tiempo en el que me encuentro. ¿Cómo así?
Estos días he tenido una extraña sensación, me he sentido en el futuro, viendo todo esto como si ya hubiese pasado y ahora se siente terrible, pero allá en el futuro, donde voy a veces de visita, se ve impresionante, se ve heroico, se ve especial, se ve como una historia que vale la pena contar, desde allá parece que todo esto vale la pena, que cuando lo recordamos en fotos físicas o mentales, sonreímos con orgullo y en nuestro ser no hay una pizca de tristeza ni de depresión ni de rabia, hay puro orgullo, no hay arrepentimientos ni dolor, solo hay unas ganas inmensas de agradecer el momento, el entusiasmo de sabernos parte de algo gigantesco, la felicidad de haber estado marcados por momentos tan duros que nos hicieron tan flexibles y tan sabios. 
Cuando nos veo de lejos, como un recuerdo, solo queremos agradecer este aprendizaje forzoso y abrazar a las personas que estuvieron a nuestro lado, veo de lejos que el vínculo que nosotros tendremos con nuestro acto no va a tenerlo casi nadie, que esto va a ser más que un acto, va a ser un grito, una protesta, una guarimba institucional, una oda a las luces y al conocimiento, una oda al esfuerzo, a las cosas buenas y a la gente comprometida, nuestro acto no es depresión, no es rabia, nuestro acto es libertad pura, lanzar esos birretes y recibir esos títulos es un acto de rebelión contra la ignorancia, contra el miedo, contra la indiferencia, es pararnos allí y decir que durante 5 años estuvimos creando las bases de un camino de luz que poquito a poco va a iluminar todas las sombras, de eso no tengo la menor duda. 
El jueves (o el día que nos toque) ¡a ser libres, que nos lo merecemos!

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