Hoy y ahora! 2018

por Diana Ochoa

HOY Y AHORA

Digo Hoy y Ahora, porque han transcurrido cuatro, desde el primer día de Enero, al cabo de los cuales me siento a escribir.  Me viene costando llenar de líneas escritas el tiempo en el que voy viviendo.

Ahora ¡a por ello! 
Me encontré con mi propósito de escribir. Me asaltó en medio de una reflexión. Como si me invitara a continuar de manera disciplinada, divertida y gozosa en la labor de tomar las palabras que ya he aprendido y conjuntarlas de una manera nueva para expresar, expresar…y expresar.
Aquí en Chile, ahora con nuevos proyectos que me permiten remover la tierra y plantar algunas semillas que traje como equipaje. Por ejemplo la semilla del encuentro, practicar en suelo ajeno el ejercicio cotidiano de contactar genuinamente con aquel o aquella que no soy yo.

Pero, quizás  deba iniciar con un encuentro distinto conmigo, con la que se fue, con la que llego, con esa que dejó media vida para no desperdiciar en quejas y tristezas la que le resta.

Lo primero que tengo que decir, decirme, es que hacían varios años que me encontraba en el deseo de Anchimalen, de la “Voz del Síntoma”, del conocer a la Nana. Y hacia ese desear dirigí el timón y arribé a buen puerto, ¡textualmente!.  Pocos días después de un largo viaje Caracas-Santiago-Linares-Concepción -Puerto Montt, por tierra, embarqué el transbordador que me dejó en Chiloé.  En Anchimalen encontré una naturaleza que suavizó la vorágine del caos del terruño maltratado. Allí fui descubriendo a “Cachai altiro”, un regalo de vida que se ha ido abriendo ante mis ojos durante meses. Compañeros de camino que se me revelaron, ante quienes yo me expuse con la tranquilidad de saberme respetada y amada misericordiosamente. Socios de proyectos comunes y diferentes que se acogen con la responsabilidad de querer el bien común. Ante los cuales uno se compromete y, el Otro también y rendimos mutuamente cuenta de lo realizado con la Alegría del Nosotros en desarrollo.

A esto deseo dirigir estas primeras palabras conjuntadas: dediquemos estos primeros aquíes y ahoras a aprender, aprehender y cultivar ese Nosotros que nos humaniza y con su sencillez, nos enriquece.
Amigos del blog y de nuestro espacio web Diálogos terapéuticos les invitamos a realizar un taller, cuyo nombre se me antoja:

Aprendiendo a conjugar en primera persona del plural: NOSOTROS 

Al ratico les dejo las coordenadas para concretarlo. Asimismo espero sus respuestas que afirmen otro deseo posible: el de encontrarnos.

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